Continuando con los mates típicos, nos dedicaremos ahora al llamado mate de Anastasia, cuyo curioso nombre viene de una novela de Wilhelm Heinse, Anastasia y el ajedrez, publicada en 1903, y del cual hay un ejemplo en el libro. Más allá del nombre, sin duda lo más importante es ver de la forma en que se relacionan las piezas, en este caso el caballo con la torre o con la dama.

