martes, 20 de marzo de 2012

El Cálculo erróneo

por el MI Claudio Minzer

No cabe duda que el poder de cálculo de las distintas variantes que se puedan producir dentro de una partida es un elemento de gran importancia para llegar hasta el triunfo. Se dice que la táctica tiene un 70 % de importancia en el juego. Antes de encarar un camino propio en el estudio de la táctica y, principalmente el cálculo, es necesario resumir lo que se ha escrito hasta el momento.
“Piense como un Gran Maestro” de Alexander Kotov (1º edición 1974)
Esta fue una obra clave de su época. Mostró el camino para que otros pudieran desarrollar este tema. Voy a intentar hacer un resumen de lo más importante que podamos rescatar de éste trabajo. En un primer plano Kotov describe en forma muy acertada como es un cálculo erróneo, veamos:
“Vamos a suponer que en un determinado momento de la partida usted puede elegir entre 1.Td1 o 1.Cg5 ¿Cuál jugaría? Comienza el análisis minucioso diciéndose a sí mismo las posibles jugadas: Puedo jugar 1.Td1 y mi rival probablemente jugará 1…Ab7 o capturará mi peón a que ahora está indefenso ¿Me gusta esa posición? Entonces usted va una jugada más allá en su análisis y entonces se les pone la cara larga, la jugada 1.Td1 ya no les interesa. Por lo tanto, considera la jugada 1.Cg5: ¿Qué pasa si hago 1.Cg5?, él me puede responder con 1…h6, yo juego Ce4, él lo captura con su Alfil, yo vuelvo a capturar y él ataca mi Dama con su Torre. Eso no parece muy preciso. Así que la jugada de Caballo no es buena.
Hay que ver otra vez la jugada: 1.Td1, sí él juega 1…Ab7 yo puedo contestar 2.f3, pero ¿Qué ocurre si él captura mi peón a? ¿Qué puedo jugar entonces? No, la jugada de 1.Td1 no es buena. Debo considerar la jugada 1.Cg5 otra vez.
Una y otra vez van de jugada candidata a jugada candidata sin llegar a “ver” una buena continuación hasta que echan un vistazo al reloj: Llevo treinta minutos pensando si mover la Torre o el Caballo, y entonces, de repente, se les ocurre la feliz idea ¿Por qué mover la Torre o el Caballo? ¿Qué ocurre con 1.Ab1? Y sin ninguna otra dificultad, sin ningún análisis, usted mueve el Alfil”.
Un ejemplo formidable de cómo se desarrolla una forma errónea de calcular. En palabras de Kotov “una forma defectuosa y poco sistemática de pensar”
La siguiente posición (jugada 21) pertenece a una partida con Vasily Panov de 1936
chessbase
[Event "Moscú"] [Site "?"] [Date "1936.??.??"] [Round "?"] [White "Kotov, Aleander"] [Black "Panov, Vasily"] [Result "0-1"] [ECO "E62"] [Annotator "Kotov,A"] [PlyCount "84"] [EventDate "2012.06.17"] 1. d4 Nf6 2. Nf3 g6 3. c4 Bg7 4. Nc3 O-O 5. g3 d6 6. Bg2 Nc6 7. d5 Nb8 8. O-O e5 9. e4 Nbd7 10. Qc2 a5 11. a3 Nc5 12. Be3 Ng4 13. Bxc5 dxc5 14. h3 Nh6 15. Rab1 Re8 16. Nd2 f5 17. b4 Bf8 18. Na2 Nf7 19. Kh2 f4 20. Nb3 axb4 21. axb4 cxb4 {Diagrama [#] Antes de seguir con esta partida, veamos lo que decía Alexander Kotov sobre su propio juego en la época que se jugó esta partida: "Mi principal inconveniente no era el conocimiento superficial de las aperturas o la pobre técnica en el final. Mi peor defecto era la incapacidad de analizar variantes. Pasaba demasiado tiempo examinando posiciones simples que me llevaban a un apuro de tiempo. Finalmente, después de la partida, descubría que mi rival había visto mucho más en el tablero que yo. Llegó a estar claro para mí que tenía que trabajar muy duro para dominar la técnica del análisis. Hablando específicamente de la posición, el ataque de las blancas sobre el flanco dama, así me parecía a mí, se estaba desarrollando por un camino lógico y sistemático. Creía que la "horrorosa" disposición de las piezas negras era una prueba de sus serias dificultades posicionales". La partida siguió:} 22. c5 Ng5 $1 {Diagrama [#] Después de lo cual, inesperadamente, se vio claro que las negras tenían amenazas muy peligrosas. El quid estaba en que las piezas de su flanco de Rey, de las que yo pensaba que daban la impresión de torpeza y falta de cooperación, estaban "trabajando" muy bien, mientras que las mías "escrupulosamente situadas" eran incapaces de evitar sus peligrosas amenazas.} 23. Rfd1 ({Si} 23. Rfe1 f3 24. Bf1 (24. h4 Nxe4 25. Rxe4 fxg2) 24... Bxh3 $1 25. Bxh3 Nxh3 26. Kxh3 Qg5 27. g4 Be7 28. Kg3 {ganando}) (23. h4 f3 $1 24. hxg5 fxg2 25. Kxg2 Qxg5 26. Nxb4 h5 $40) 23... f3 24. h4 Nxe4 25. Bxf3 Rxa2 26. Qxa2 Nc3 27. Qd2 Qf6 {y las negras tienen la partida ganada.} (27... e4) 28. Bg2 e4 29. Rbc1 Nxd1 30. Rxd1 Qc3 31. Qe3 Bf5 32. Kg1 Qxe3 33. fxe3 Bh6 34. Re1 Re5 35. Bf1 c6 36. dxc6 $6 (36. d6) 36... bxc6 37. Kf2 Bg4 38. Kg1 Rf5 39. Be2 Bxe2 40. Rxe2 Rd5 41. Kf2 Rd3 42. Na5 Ra3 {Diagrama [#] Después de la partida, analizamos todas las variantes posibles. Panov me dijo que una vez hecho 22...Cg5 pensaba que las blancas no tenían buena defensa. Toda la maniobra de las negras, que estaban ocultas en la posición, continuaban siendo un misterio para mí al final de la partida. Yo no había examinado ni una sola de las op eraciones tácticas dadas arriba. No fui capaz de encontrar una sola de las variantes y combinaciones ante el tablero. Ni siquiera sospechaba que había una combinación cercana a la jugada 24, y me quede sorprendido cuando Panov me las enseñó. Por aquella época mi manera de pensar se basaba sólo en planes y principios generales.} 0-1
La conclusión era que me pasaba la mayoría del tiempo en consideraciones generales mezclando variantes… Me convencí finalmente de que la habilidad de analizar con claridad un suficiente número de variantes, así como de esclarecer la posición, era la condición esencial para el éxito.
¿Cómo resolver esta situación?

En su tiempo Kotov no disponía, obviamente, de los medios que hay actualmente para progresar en el cálculo de variantes. Veamos la propuesta de Kotov con respecto a este tema:
“Seleccioné partidas en las que habían tenido lugar grandes complicaciones. Luego las veía sobre el tablero, pero cuando llegaba el punto crucial donde se encontraban dichas complicaciones y el mayor número de variantes posibles, dejaba de leer los comentarios. Colocaba a un lado el libro o cubría la página con una hoja de papel y me ponía la tarea de pensar larga y profundamente, con el fin de analizar todas las posibles variantes. Al mismo tiempo intentaba ponerme en el estado de ánimo que tenía cuando estaba sentado ante el tablero en la sala del torneo.

Al principio había una gran discrepancia a favor de lo que decía el libro, pero luego aprendí cómo ampliar mi campo y a describir cada variante con considerable exactitud. Naturalmente, analizaba sin mover las piezas para hacerlo igual que en una partida de torneo.

Entrenándome en ejercicios de esta clase, llegué gradualmente a un perfeccionamiento en la precisión de mis análisis, y fui capaz de penetrar más profundamente en los secretos de posiciones muy complicadas.”