lunes, 5 de marzo de 2012

¿Sabías que ...? (4)


El ajedrez en la Edad Moderna

Por Diego Ramos Diez

1) Ruy López de Segura y la escuela española

Pasados los rigores medievales, durante el periodo que transcurrió desde el Descubrimiento de América (1492) hasta la Revolución Francesa (1789), que se denomina Edad Moderna, se va a producir un renacimiento definitivo de las artes y las ciencias. Se fundan universidades, los libros se abaratan y se extienden gracias a la imprenta, nobles y reyes compiten por ver quien es el que tiene la biblioteca más grande, quien tiene contratado al pintor más famoso…
Cómo todo, el ajedrez va a experimentar en esta época un gran resurgimiento. España, ya definitivamente unificada bajo el reinado de los Reyes Católicos, va a tener la supremacía ajedrecística durante el siglo XVI. Aquí se van a publicar dos libros capitales para la evolución posterior de nuestro juego, que van a tener una gran difusión gracias a la imprenta:  “El llibre dels jochs partits dels escachs en nombre de 100” (“El libro de los juegos y partidas del ajedrez en número de 100”, de Francesch Vincet, Valencia, 1495) y  el famoso libro de Juan de Lucena, publicado en Salamanca en 1497, “Repetición de amores  e arte de Axedrez con 101 juegos de partido”, una obra que en la que se estudian todas las fases del juego y que tiene una gran riqueza de ideas.
Precisamente va a ser en España dónde va a surgir el primer ajedrecista que va a ser considerado en su época con el título “El mejor de todo el Orbe”: Ruy López de Segura. Nació en Zafra y murió en Madrid, aunque las fechas exactas no son del todo conocidas. Aficionado al ajedrez desde que era un niño, publicó un libro en Alcalá de Henares en 1561 (posiblemente con tan sólo ¡21 años!) titulado “Libro de la invención liberal  y arte del juego del ajedrez” dónde, entre otras cosas, recomendaba que el contrario se sentara con el sol de cara, para si molestarle durante la partida (es decir, inventó la guerra psicológica).
Ruy López eligió la carrera eclesiástica y visitó Roma para completar sus estudios. Fue allí, con tan sólo unos veinte años, dónde realizó su gran hazaña: Derrotó, incluso jugando simultáneas y ajedrez a la ciega (es decir, con los ojos cerrados) a todos los mejores ajedrecistas de la época. Su fama creció y pronto se le consideró el mejor del mundo. En 1573 volvería a repetir su hazaña.
Ruy López, va a ser también un gran teórico de las aperturas. Por ejemplo, aunque no la inventó,  sus estudios sobre la  apertura española (o también apertura Ruy López, en su honor) fueron tan valiosos que aún hoy es una de las armas preferidas de las blancas: 1) e4 – e5, 2) Cf3 – Cc6, 3) Ab5.
Felipe II de España, el rey en cuyo Imperio nunca se ponía el Sol, era también un gran aficionado al ajedrez e hizo llamar a Ruy López a su corte, en calidad de confesor real. Por idea de este, se va a celebrar en el impresionante monasterio-palacio de El Escorial el que ha venido siendo considerado el primer torneo internacional de maestros de la Historia, que va a enfrentar a los mejores jugadores españoles con los mejores italianos, por ver quien tenía la supremacía mundial en 1575.
El torneo, que contó por orden del rey, de grandes salas de juego, premios y todo lo que los jugadores pudieran necesitar se hacía cada día más emocionante. El equipo español iba capitaneado por el propio Ruy López y por el también famoso jugador granadino Alfonso Cerón. Los italianos presentaban también dos de los mejores jugadores de la época: Leonardo da Cutri y Paolo Boi. Varias de las partidas que jugaron se conservan